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Cómo hacer premios de calabaza para gatos en recipientes de silicona

Cómo hacer premios de calabaza para gatos en recipientes de silicona

El aroma del zapallo camote hirviendo en mi cocina del cerro, mientras el viento de agosto golpea la ventana, es algo que ya mis gatos reconocen al tiro. Es un domingo por la tarde, el momento en que dejo de editar audiolibros para convertirme en la jefa de cocina de Olivia y mis dos gatos (esos que pasan el día ignorándose pero que, mágicamente, se vuelven mejores amigos cuando el horno se enciende). Si me hubieran dicho hace un par de años que terminaría horneando figuritas de Halloween para felinos, me habría reído, pero después de ver a Olivia pasar por mil especialistas en la clínica cerca de Plaza Aníbal Pinto, aprendí que lo que sale de mi olla es lo único que me da tranquilidad.

El zapallo camote y el viento del agosto porteño

Empecé con esto de la repostería gatuna casi por accidente a fines de octubre pasado. Tenía unos moldes de silicona con formas de calabaza y fantasmas que compré para una once con amigas y terminaron guardados. Como ya estaba cocinando zapallo para las raciones semanales de Olivia, pensé: "¿Por qué no?". El zapallo camote, ese que compro por trozos grandes en el Mercado Cardonal, es una maravilla. Tiene apenas unos 0.5g de fibra por cada 100g, lo que ayuda un montón al tránsito de las bolas de pelo, algo que en invierno se vuelve un tema con mis gatos.

Trozo de zapallo camote fresco sobre una tabla de madera en una cocina hogareña.

Lo que me salió mal la primera vez fue la textura. Intenté mezclarlo con demasiada agua y aquello parecía más una sopa que un premio. Mis gatos me miraron con una cara de decepción que me dolió en el alma. Pero ahí entendí que la clave es el puré seco. No soy veterinaria ni tengo un magíster en nutrición animal, así que siempre les digo: antes de cambiarle la vida a sus gatos, conversen con su veterinaria de confianza. Yo lo hice y ella me dio el visto bueno, siempre que estos premios no pasen del límite calórico diario recomendado del 10%. Es un extra, no el plato principal, po.

¿Por qué calabaza fresca y no de tarro?

En muchos tutoriales de internet, sobre todo los que vienen de afuera, recomiendan usar puré de calabaza enlatado. Es más rápido, claro, pero aquí va mi primer momento de honestidad: el contenido de sodio en esas latas suele superar por mucho los límites seguros para un gato. Los riñones de los gatos son delicados y no perdonan. Cocinar el zapallo fresco en casa me toma lo que dura un capítulo de un podcast y me ahorro el susto del exceso de sal. Además, el zapallo de verdad tiene ese color naranja vibrante que los de tarro pierden en el proceso industrial.

Molde de silicona con formas de Halloween siendo rellenado con puré de calabaza.

Hace un par de semanas, una vecina me preguntaba si podía usar zapallo italiano. A ver, se puede, pero para estos moldes de silicona no queda igual. El camote tiene ese dulzor natural y esa cremosidad que permite que el premio mantenga la forma del molde sin desarmarse. Si estás pensando en organizar tu cocina, estos pasos para organizar el batch cooking de comida para mascotas en casa te pueden servir para no terminar con la cocina hecha un desastre, como me pasó a mí las primeras cinco veces.

Moldes de silicona: calabazas y fantasmas en el horno

La transición de cocinar para Olivia a incluir a mis dos gatos en la repostería casera usando moldes temáticos de Halloween fue un viaje de ida. Elegí la silicona de grado alimenticio porque aguanta hasta 230°C sin problemas, aunque para estos premios no necesitamos tanto calor. Lo mejor es que no hay que engrasar nada. Si le pones aceite o mantequilla al molde para que no se pegue, podrías terminar con un gato con diarrea, y créeme, limpiar eso en un departamento en el tercer piso no es el panorama de domingo que quieres.

Premios de calabaza para gatos recién horneados enfriándose sobre una rejilla.

El proceso de elegir estos moldes fue pura practicidad: quería algo que fuera fácil de desmoldar sin usar grasas añadidas. Al ser flexibles, simplemente empujas desde abajo y el premio sale perfecto. Si tienes gatitos pequeños en casa, quizás te interese revisar cómo preparar raciones de comida cocida para gatitos en crecimiento, porque sus necesidades de calcio son súper específicas y no querrás pifiarle ahí.

La receta (sin complicaciones ni gramos exactos)

Yo no uso balanza para esto, a pesar de que mi pesa de cocina se usa más que el horno. Lo hago al ojo: un buen trozo de zapallo cocido (al vapor o hervido con poca agua), un puñado pequeño de harina de avena o arroz integral para dar consistencia, y nada más. Si me pongo generosa, le rallo un poquito de hígado de pavo, pero solo un poquito, porque el olor se queda pegado en las cortinas del living por días.

Durante los meses de invierno, este ritual se volvió mi cable a tierra. Mientras espero que el horno termine su ciclo, siento la vibración del ronroneo de mis gatos contra mis tobillos, reclamando su parte del botín. Es como si supieran que ese olor dulce es para ellos. Es un momento de tregua temporal entre los dos, unidos por el interés de probar los premios recién salidos mientras yo intento terminar de editar un bloque de audio particularmente fome.

Dos gatos tabby esperando impacientes frente al horno en una cocina de Valparaíso.

El veredicto de los gatos y el sonido del éxito

El momento de la verdad es el desmolde. Hay algo extrañamente satisfactorio en esto. Es el sonido seco y satisfactorio de cada premio al saltar del molde de silicona y golpear suavemente el plato de cerámica. Si el zapallo estaba bien cocido y no le pusiste mucha agua, la textura mantiene los detalles de las figuras sin romperse. Es casi arte, si no fuera porque desaparecen en dos segundos.

He tenido mis fracasos, obvio. Una vez se me ocurrió mezclarlo con un poco de pescado que sobró y el olor en mi cocina era como el del muelle en Caleta Portales un mediodía de calor; tuve que ventilar todo el departamento por dos días. Aprendí que, para los gatos, menos es más. Si buscas algo para su comida diaria y no solo premios, puedes mirar las mejores recetas caseras de comida para gatos exigentes con el sabor, que tienen más ciencia que estos snacks.

Al final, cocinar para ellos es una forma de cuidarlos sin depender de marcas que a veces cambian los ingredientes sin avisar. No soy experta, solo una vecina que prefiere gastar el tiempo picando zapallo que preocupada por lo que viene en un saco de dry food. Si se animan, empiecen con un molde chico. Sus gatos (y sus bolsillos) se los van a agradecer, po.

Nota: Para que quede claro: lo que lees aquí es mi propia perspectiva -- no es consejo profesional. Para temas de salud o dinero, pide siempre la opinión de un profesional que conozca de verdad tu situación.

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